Hace unos días, el 25 de noviembre, la página de Facebook “Huitzilan Denuncias y reportes ciudadanos” volvió a publicar un ataque que fue publicado de manera original el 5 de julio de 2014, firmado por Manuel Velázquez González, bajo la protección del cura José Martín Hernández, gran amigo de la mentira y antiantorchista de primera línea.
En el informe de junio del presente año, publicado por la organización no gubernamental Oxfam, se dieron, nuevamente, datos alarmantes para la población mundial.
Todos los habitantes de la colonia Julio César Ruiz Ferro recuerdan los inicios de este asentamiento humano, que allá por el año 1995 decidieron acercarse al Movimiento Antorchista para protegerse de las amenazas de desalojo y, como consecuencia, el riesgo de ser despojados de su único patrimonio que habían logrado construir en los años anteriores a esa fecha.
El Teatro “Aquiles Córdova Morán” de Tecomatlán fue construido, en gran medida, con recursos económicos del Movimiento Antorchista Nacional en el periodo en el que el expresidente Andrés Manuel López Obrador ordenó la cancelación de cualquier obra de infraestructura que encabezara nuestra organización ante cualquier dependencia municipal, estatal y federal, sin importar que la obra se tratara de una necesidad ciudadana real.
En un país como México, profundamente marcado por la desigualdad, la pobreza, la inseguridad y la precariedad en servicios esenciales como la educación y la salud, resulta casi impensable considerar la práctica constante de actividades artísticas.
Contestando a la pregunta con que titulo este trabajo, y a riesgo de que algunos de mis caros lectores se molesten, diré contundentemente que ¡no!, definitivamente no vamos bien.