La crisis del sistema de salud en Yucatán no es una percepción; es una realidad que cada vez se agrava y que entierra los derechos básicos de la población trabajadora, así lo denunció Edna Hernández, vocera del Movimiento Antorchista en Yucatán.
La falta de empleo, ha sido uno de los factores para que familias tengan que emigrar a otros lugares en busca de uno, así como la pobreza que ha ido en aumento y la falta de oportunidades son algunos de los males por los que se enfrentan familias de Valladolid, pueblo mágico de Yucatán.
Mientras millones de mexicanos enfrentan el aumento de los precios en productos esenciales, salarios insuficientes y servicios públicos cada vez más deteriorados, el gobierno federal continúa destinando recursos multimillonarios a una obra que, lejos de convertirse en motor de desarrollo, se transformó en un barril sin fondo: el Tren Maya.
Por años, en México se repite el mismo discurso: que hay libertad de expresión, que los periodistas pueden ejercer su labor y que existen mecanismos para protegerlos. Pero la realidad, la que se vive en las calles, en las redacciones pequeñas, en los municipios olvidados y en las coberturas de riesgo, cuenta otra historia: en nuestro país, informar puede costar la vida.
Hago extensiva mi solidaridad y la del antorchismo yucateco con la lucha del antorchismo chiapaneco en su exigencia por la liberación inmediata del activista social de nuestra organización Raúl Orión Jiménez García, quien fuera detenido arbitrariamente sin mediar palabra y sin ningún aviso previo del delito que se le imputa, tal y como lo marca la ley