Es muy conocida la relación entre la filosofía y la geometría en la Antigua Grecia. En la Academia de Platón estaba inscrito en la entrada “No entre aquí quien no sepa geometría”.
La necesidad de la geometría para la reflexión no es literal, sino que se trata de una alusión a usar el razonamiento. La geometría requiere razonamiento, lo mismo que la filosofía; las implicaciones de dicha necesidad van más allá del filosofar por filosofar, son, sobre todo, políticas.
?El uso de la razón en las matemáticas y en la filosofía logra que todos los seres humanos sean iguales. Esto fue demostrado en el “Menón” de Platón. En dicho diálogo, a través de un esclavo de Menón, Sócrates demuestra que es posible conocer. Y eso es lo interesante: Sócrates le demuestra a Menón que una persona que no tiene estudios puede aplicar exitosamente el teorema de Pitágoras.
Menón, un ciudadano de Grecia, quedó atónito al observar cómo un esclavo a quien la mayoría consideraba ignorante, supo deducir el teorema de Pitágoras. Para los griegos, los esclavos eran “carentes de la palabra”, contrario a los ciudadanos, quienes tenían formación académica y podían ser escuchados en la Asamblea.
A pesar de no estar muy convencido en un principio, Menón termina por estar de acuerdo con la deducción matemática a la que llega su esclavo.
La conclusión a la que induce Sócrates en ese diálogo es que, ante la razón, un esclavo no carece de palabra. Sócrates refutó la idea de que los esclavos no tenían derecho a hablar ni tampoco tenían conocimiento. En el momento en que la razón se instala, se anuncia un mundo en donde todos pueden tener autoridad, voz, derecho a ser escuchados.
Ante las deducciones racionales, cuestiones como la raza, la clase social o el sexo no interfieren. Frente al teorema de Pitágoras, espartanos, atenienses, mujeres, hombres, negros y blancos, están de acuerdo; la razón iguala a las personas. Incluso el esclavo más pobre de los esclavos tiene autoridad si lo que ha dicho se sostiene racionalmente. La inscripción “no entre aquí quien no sepa geometría” se refiere al hecho de que los seres humanos deben someterse a la razón para que haya justicia.
?Una vez que se ha planteado que ante la razón todos y todas somos iguales, surgen algunas preguntas. Por ejemplo, ¿qué tipo de sociedad se funda una vez que se instala la razón? O, ¿cómo se garantiza que la razón esté sostenida realmente en favor del pueblo? La respuesta que dio Platón al problema es la instauración de una República gobernada por un filósofo. Cuando se alude al proyecto del rey filósofo no se trata precisamente de un gobernante que sea licenciado en filosofía ni se alude específicamente a un profesor de Filosofía, sino a un gobernante que se base en la razón y que tiene las credenciales morales adecuadas para gobernar: su honestidad deberá ser probada con la práctica, así como el resto de sus virtudes. De esa manera, se establecería un gobierno que siga aquello que es racional o aquello ante lo que todos los seres humanos son iguales. La base de la autoridad política sería sobre todo la razón.
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