MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

Los periodistas de López Obrador

image

Termina el primer mes del 2022 y no hay novedades agradables en este gobierno federal que hagan cumplir su palabra de ver primero por el pueblo, por los pobres. Inflación, récords de contagios por covid-19 y algo que cala hondo en el derecho a la libre expresión son los homicidios de periodistas que en los últimos años se han intensificado en nuestro país; en menos de un mes han perdido la vida tres comunicadores: José Luis Gamboa, Margarito Martínez y Lourdes Maldonado.

Pero en medio de esta realidad que nos da de topes, el gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador decide poner a otros periodistas separados del resto y darles premio por tener “buenos sentimientos”, como es el caso del recién nombramiento de Nuria Fernández como la nueva directora de Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), en sustitución de María del Rocío García Pérez, tras la polémica que generó la “adopción temporal” de un bebé que se encontraba en el DIF Capullos en manos del gobernador de Nuevo León, Samuel García y su esposa Mariana Rodríguez.

Nuria, hasta antes de dar a conocer la noticia, era reportera de un medio digital llamado La Karakola, que según se sabe, es afín al gobierno de la Cuarta Transformación. Qué curioso, ¿no cree, amigo lector? Que solamente por presentarse en el show de López Obrador, llamado “la mañanera”, hacer preguntas cómodas para el mandatario federal y ser parte de un grupo de periodistas y reporteros amigos del morenismo, se le dé un puesto en el gabinete presidencial, en una institución tan importante como lo es el DIF Nacional.

Y nos preguntaremos por qué un periodista es nombrado ahora como funcionario, qué hay en su perfil profesional que le merezca este honor, y la respuesta que dio Obrador fue que es una mujer de “puro corazón” y de “buenos sentimientos”. Sí, solo por tener estas cualidades, cualquier persona, sin importar el trabajo que venga desempeñando, pero sí importando que apoye a la 4T, puede ser parte de este privilegiado grupo de políticos. ¿Cuánta gente de puro corazón y buenos sentimientos no hay en México, luchando todos los días por un mejor país? Miles de mexicanos hay así, que diariamente dan lo mejor de sí, que no se callan ni conforman ante la injusticia, y no, no tienen un nombramiento especial por parte del gobierno obradorista.

Vaya excusa para cada día poner en el tablero de López Obrador piezas clave y a su favor para tener más poder y control sobre la nación, mientras cientos de personas le exigen respuestas y resultados como presidente; esta semana que terminó, parte de esos inconformes fue el gremio periodístico, en las 32 entidades del país, quienes se manifestaron el martes 25 de enero exigiendo justicia ante las masacres a trabajadores de la prensa, tres en lo que va del 2022: el primero, el 15 de enero, el periodista veracruzano José Luis Gamboa Arenas murió en el hospital tras ser agredido en un presunto asalto; el 17 de enero, el fotoperiodista Alfonso Margarito Martínez Esquivel y una semana después, el 23 de enero, la reportera María Guadalupe Lourdes Maldonado López, estos últimos en la ciudad de Tijuana, justo frente a sus viviendas.

Creo que es importante saber y no olvidar que, según la Secretaría de Gobernación (Segob), al corte de octubre del 2021 se tenían registrado 47 asesinatos a periodistas desde el inicio de la administración de Andrés Manuel. Sumando los tres recientes aumenta entonces a 50, convirtiéndose así en el que más periodistas asesinados ha tenidos, en comparación con los dos anteriores sexenios (Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto), con 48 y 47 respectivamente en el periodo completo de cada uno, y en uno de los países más inseguros para ejercer el periodismo.

Estoy segura que todos los comunicadores a los que se les ha arrebatado la vida también tenían buenos sentimientos y puro corazón, por su trabajo y por informar al público el acontecer diario en nuestro país, por tratar de acercar la verdad al pueblo, pero para ellos hasta ahora no hay justicia, todo sigue en promesas, como ya sabemos que es la forma de gobernar de la 4T. No dudo de las capacidades de Nuria Fernández para sacar adelante al DIF, pero sí me queda claro que estamos siendo gobernados por un régimen que eleva a los que lo elevan e invisibiliza a los que luchan todos los días por en México más justo.

0 Comentarios:

Dejar un Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *

TRABAJOS ESPECIALES

Ver más