MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

La verdadera educación de los jóvenes está en peligro

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Esta semana se celebró, en muchas escuelas, el tan sonado Día del Estudiante, festejo que conmemora al movimiento estudiantil de 1929 por la autonomía de lo que ahora conocemos como Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Fue un movimiento de lucha organizada por los derechos de los estudiantes, que logró su cometido, y fue, además, un parteaguas en la función social de los jóvenes, pues quedó demostrado que la lucha social sí da resultados.

Desde ese año a la fecha, ha sido promovido el día social del estudiante, para enaltecer la valentía de esos estudiantes que fueron la voz de muchos más. Sin embargo, creo que con el paso de los años se les aleja cada vez más de la raíz de la conmemoración, que fue evidentemente política.

Como muchas otras fechas y sucesos importantes de nuestra historia, se ha tergiversado el sentido de la celebración del Día del Estudiante, pues es notable que ahora el festejo se lleve a cabo para enaltecer la figura individual del estudiante, dejando de lado su rol como agente de cambio en la sociedad, haciéndole olvidar su inmenso poder de transformación de la sociedad.

Es así como en algunas escuelas se promueven, por ejemplo, concursos para elegir al rey o reina del estudiante, tomando como criterio indispensable y casi absoluto, la gracia y belleza de los participantes, sin importar lo demás.

En otras instituciones vi que se pusieron muy a tono con los memes de hoy, realizando una “semana loca”, donde los estudiantes podían ir vestidos con diferentes atuendos cada día, de vaqueros, disfrazados de superhéroes, de profesiones, de deportes, o con atuendo de playa; todo esto, entiendo, para salir de la rutina y divertirse un poco.

Sin embargo, pude apreciar que, con dichas actividades, salen a la luz los gustos, inquietudes y las confusiones que van teniendo los estudiantes, que denotan la ideología propuesta por la clase que nos domina; por ejemplo, me llamó la atención, que muchos estudiantes de preparatoria no conocen la diferencia entre un oficio y una profesión,  pues incluso algunos eligieron vestirse de sicarios, o en sus atuendos intentaron parecer un “dealer”, (persona que se encarga de distribuir  o vender droga, según sus palabras). 

Al margen de que me pareciera chistoso, me parece grave ver cómo los estudiantes navegan entre ideas confusas que terminan por llevarlos al precipicio. Y nadie anhela ser un científico, o un astronauta, o un biólogo, son pocos los que desean servir a la sociedad a través de su profesión, son contados los que perciben la urgente necesidad de solidarizarse con los que menos tienen. Creo que hay un problema grave en la educación actual, hay una pérdida de valores básicos para la paz, la armonía y la estabilidad social.

Al conversar con algunos de los estudiantes, pude darme cuenta también, que conciben a la educación como una obligación, es decir, ya no es una elección voluntaria ni placentera, y peor aún, consideran que debe pagárseles de algún modo, su sacrificio de ir a aprender.  

Cualquier extraño a la educación pensará que eso es correcto, que está bien que los jóvenes se diviertan porque tienen la edad para eso, sin embargo, creo que todas estas alusiones y actividades les alejan mucho de su verdadero papel en la sociedad, su papel revolucionario, pues son ellos los dueños de los cuerpos y mentes con más energía, con más fuerza, con mayores habilidades para descubrir la nueva ciencia, para hacer la nueva política, para crear al hombre nuevo. Son ellos los que, en el futuro, nos van a curar, nos van a defender, nos van a organizar. Si no son los jóvenes estudiantes los que ayuden a mejorar las condiciones del mundo, entonces ¿quién lo hará?

Pero, si alguna duda cabe de la gravedad del problema, basta observar la triste realidad; jóvenes matando a otros jóvenes en una lucha sin cuartel entre carteles de narcotraficantes, hechos suicidas u homicidas a manos de jóvenes que guardan en su pensamiento un sinsentido de la vida, inducida por supuesto, a través de videojuegos, películas, series, videos. Por ejemplo, lo sucedido hace unos días en Texas, Estados Unidos, donde “al menos 21 personas murieron (19 de ellos niños y dos maestras) cuando un adolescente de 18 años irrumpió en la primaria Robb con una pistola de mano y un rifle AR-15, se atrincheró en un salón de clases y comenzó a disparar” https://www.bbc.com/mundo/noticias25/mayo/2022. ¿Qué pensamientos alberga ese joven en su mente? ¿Qué lo indujo a realizar tan tremenda matanza?  ¿Qué les queda por vivir a los jóvenes?

Urge salvar a los jóvenes del desconocimiento, de los antivalores, del adormecimiento ocasionado a través de tantas estrategias utilizadas sutilmente por la clase dominante. Nuestro país necesita un proyecto educativo, donde se promueva la educación científica, crítica, democrática y popular; y no hay que ser sabio para entender que la 4T, va para el rumbo contrario. Debemos alzar la voz, exigir mejores condiciones educativas, hagamos caso a la realidad, es urgente.

 

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