MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

A dos años de Morena, el pueblo trabajador es más pobre

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Ya se cumplieron dos años del gobierno de Andrés Manuel López Obrador y se podría decir que el país va muy bien. Claro, esto si la economía hubiera crecido tanto como la inseguridad. Si el número de homicidios hubiera disminuido en el mismo grado que lo hizo la inversión extranjera. Si la pandemia estuviera controlada por el ejecutivo como lo están los diputados federales en el congreso. Si el presidente atendiera a los enfermos de cáncer, como atiende a la mamá del chapo y si el rebote de la economía dejara tantos empleos, como el del covid-19 deja muertos. Pero nada de eso hay hasta hoy, por lo menos en la tragedia nacional. A dos años  del cambio de poder, y con un apoyo popular desbordado, ganó Morena gracias al hartazgo de los mexicanos del sistema político. Los partidos gobernantes demostraron que el estado de bienestar y la atención de las necesidades del pueblo no eran su prioridad. Aprobaron leyes contrarias a los intereses de los trabajadores, privilegiaron a la libre empresa. El progreso para las familias trabajadoras, bandera de la época postrevolucionaria quedo en el baúl de los recuerdos. Los gobernantes pronto olvidaron su deuda con la revolución y el pueblo; se volvieron prepotentes e insensibles con sus necesidades; aprovecharon su puesto para enriquecerse mientras el pueblo se empobrecía cada vez más, y su participación en la delincuencia y actos de corrupción era más que obvia. Fueron las condiciones materiales deterioradas del pueblo lo que llevó al triunfo a Morena. Ya antes, con Fox, el pueblo aspiraba a un cambio, y, sin embargo, han pasado 20 años desde que el PRI perdiera la presidencia y el cambio sencillamente no llega.

Las condiciones materiales no se cambian con un discurso mañanero. Las cifras por mucho que se maquillen, al final, son un reflejo de esta realidad: la economía se encontraba en un nivel de crecimiento del 2%, la promesa era llevarla al 4%; Pero, en el primer año de gobierno se retrocedió al 1%, y con la mala combinación del covid-19 gobierno se ha retrocedido al -10%. El Banco de México reconoce que salir de esta crisis económica nos llevará al menos una década. Se prometió acabar con la delincuencia, pero hoy la delincuencia está desatada, 100 crímenes diarios y junto con masacres, robo y extorción, se está en niveles que superan a los gobiernos anteriores. En la corrupción,  carta fuerte del grupo gobernante, ha penetrado dentro de la 4T, para muestra un botón, en la Cámara de Diputados, la cuenta pública correspondiente al año fiscal 2019, la Auditoria Superior de la Federación acuso que el 54.6 %, es decir de 25 mil 748 millones de pesos, 14 mil 47 mdp, no cuentan con documentación comprobatoria. Y si nos vamos a los pobres que en campaña se ponían como la prioridad, hoy la pobreza ha aumentado considerablemente; en estos dos años, según el Inegi, la pobreza ha aumentado en más de 10 millones de personas, en parte se debe a la pandemia, pero ya desde el año pasado la falta de crecimiento económico y del empleo provocó el aumento de la pobreza, aun con sus programas sociales. Lo más crítico es que el gobierno de Morena ha jugado con la salud y vida de los mexicanos. Ya  había escasez de medicamentos para las enfermedades crónicas degenerativas y los niños con cáncer estaban sin quimioterapias antes de la covid-19, después… el colapso total. Si bien la pandemia es un asunto global, en México sencillamente no se tomaron las medidas adecuadas, se minimiza la enfermedad; hoy se rebasan las 109 mil muertes, además, de ocupar el primer lugar mundial de muertes en los trabajadores de la salud. La gravedad se observa hasta en los estados más alejados como Yucatán donde ha registrado 2,710 muertes "oficiales”.

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Se ha permitido que la gente muera y que la economía toque fondo porque no se quieren destinar los recursos.  El entorno es desolador, las personas pierden sus empleos porque varios  sectores productivos han resentido el confinamiento. El ingreso de los hogares ha disminuido y por tanto el consumo, por ello las empresas revelen caídas del 20% en sus ventas. Pero desde la principal tribuna del país se insiste que estamos mejor que nunca, satisfechos y felices con el nuevo gobierno. Pero si han trabajado bien; entonces ¿por qué Morena se ha dedicado a mermar a la democracia, a perseguir opositores, y por qué andan buscando dinero hasta por debajo de las piedras? Si no han invertido pesos adicionales, si desaparecieron apoyos y programas, como el Ramo 23;  si han incautado 2 mil millones de pesos a la delincuencia; si han hecho cuantiosos ahorros de 1.3 billones de pesos por su política de austeridad ¿En dónde está este dinero? No se explica entonces la estocada a 109 fideicomisos, que representan 68 mil millones de pesos. ¿Para qué se quiere el dinero? Si hay abandono en la salud, en el campo, y en el equipamiento de infraestructura para el desarrollo de las comunidades. La única respuesta posible es, que ante el eminente desastre económico y la falta de resultados, el dinero lo necesitan  con urgencia para la compra masiva de votos.

En el discurso político, los fenómenos naturales sirven para disculpar al gobierno; pero, siempre han existido recursos e instituciones, ya sea para prevención, atención o reparación de daños ante los desastres naturales. Pero hoy, ante una naturaleza implacable que puso a Tabasco bajo el agua, ocasionando daños a la infraestructura productiva y de comunicaciones, el gobierno brilla por su ausencia. No les importa descobijar a los municipios ni mucho menos les preocupa lo que pase con la ciencia, el cine, el deporte y el arte, con los niños con cáncer o los desastres naturales. Estamos siendo testigo de la forma más burda y escandalosa de corrupción, y con ello Morena rebasa con creces las viejas prácticas de sus antecesores, busca comprar la conciencia de los más necesitados. Por lo visto no aprendieron nada de la lección del 2018. ¡Pero la vida te da sorpresas!

Morena es un ejemplo para México. Los ciudadanos marginados no podemos confiar en gobiernos demagógicos, aunque hablen todas las mañanas que ya cumplieron los compromisos de campaña. Nadie puede estar mejor si no hay empleo bien remunerado, si no hay confianza en el sistema de salud, si no hay medicamentos. Nadie puede estar tranquilo si ante una contingencia, como los huracanes, estamos indefensos y no hay inversiones para la prevención o la reparación de daños. Si, el Gobierno de la 4T es un mal ejemplo, que debe servir para impulsar la organización popular de los trabajadores, campesinos, amas de casa y profesionistas, para unir nuestros esfuerzos, para construir una organización autentica que proteja y que impulse el bienestar de los mexicanos, esta organización que estamos construyendo se llama Movimiento Antorchista Nacional.

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