Para las comunidades de la huasteca potosina, la actual contingencia ha complicado la situación para llevar el sustento a sus familias, ya que en varias comunidades se instalaron retenes como medida de prevención, las cuales impedían la entrada o salida en caso de no tener justificación para hacerlo. Esta acción junto con el decreto presidencial que obliga a parar cualquier actividad económica que no es esencial, el comercio local se vino abajo.
Muchas personas que se empleaban en las tiendas, mercados, tianguis, venta de ropa, etc., se quedaron sin percibir el sustento económico para solventar su gasto familiar. Si antes que se diera la contingencia la situación ya era complicada, ahora para los trabajadores huastecos es mucho más difícil, debido a que no tienen un sustento fijo, y dado el dilema, la cosa se puso peor a tal grado que muchas familias salieron a manifestarse a las calles con cartulinas y trapos.
El objetivo era pedir a los tres niveles de gobierno, un programa nacional de distribución de alimentos que los ayude de manera real y competente, ya que los apoyos que se dieron por parte de los alcaldes municipales (en especial en estas comunidades), no han servido de mucho, debido a que solo dura para unos días y la duración es de nula a pobre.
El municipio de Tampamolón Corona, uno de los 58 municipios del estado potosino, es un claro ejemplo de lo que se menciona, ya que de acuerdo a los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), es un Ayuntamiento en donde sus comunidades en general son de alto índice de marginación y, que aun así el apoyo no se hace efectivo por parte de los niveles de gobierno, dejando en el olvido dichas comunidades.

Ni siquiera la 4T ha hecho presencia para apoyar, si en verdad fuese real su transformación, a estas alturas con más de tres meses de encierro domiciliario, por lo menos ya hubiese implementado un plan alimentario para todo aquel que lo necesite, en particular a las poblaciones con las características del municipio de Tampamolón, lugar en donde en realidad se sufre de un gran rezago.
Si analizamos donde pudiese estar el problema, tendríamos que voltear de manera obligada hacia los antiguos representantes del poder en estos municipios, porque claro está en que no han hecho nada, no se han preocupado a favor de los pueblos y comunidades indígenas, hace falta que se implementen condiciones óptimas para tener un desarrollo que les permita salir de años de marginación y desigualdad social.
Es tiempo de que la gente se convenza de que nadie los va a sacar adelante si ellos no hacen nada para ayudarse. Para ejecutar un cambio efectivo, es necesario unirse, organizarse, decir con valor lo que se piensa, luchar por lo justo, tener una visión clara y concreta de lo que se desea, porque poco a poco, con esfuerzo y dedicación se pueden lograr grandes cosas.
0 Comentarios:
Dejar un Comentario