MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

Clima extremo y falta de apoyos agravan crisis de campo mexicano

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• Pérdidas alcanzan 30 % en siembras y 25 % en forraje por granizadas y lluvias fuera de temporada

La combinación de fenómenos climáticos extremos y factores políticos está creando un panorama adverso para el campo mexicano, donde productores agrícolas podrían enfrentar pérdidas crecientes y una notable incertidumbre rumbo a los próximos ciclos de siembra.

Nuestro país terminó el año 2025 como el principal importador de maíz y segundo en granos y oleaginosas, lo que refleja el aumento de la dependencia alimentaria.

En las últimas semanas, diversas regiones del país, como Estado de México, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz, Chiapas, Oaxaca, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, han registrado granizadas atípicas y lluvias intensas fuera de temporada, afectando directamente a cultivos a cielo abierto. 

De acuerdo con estimaciones de organizaciones agrícolas locales, hasta 30 % de las siembras tempranas de maíz, avena y hortalizas han sufrido daños parciales o totales debido al impacto del granizo, el cual puede destruir en minutos el trabajo de meses.

A este fenómeno se suman precipitaciones constantes que, si bien son necesarias, en exceso generan afectaciones. 

El zacate seco, fundamental para la alimentación de ganado, se deteriora rápidamente bajo lluvias prolongadas, reduciendo la disponibilidad de forraje y elevando los costos para los pequeños productores pecuarios. Según datos de asociaciones rurales, las pérdidas en este rubro podrían alcanzar hasta 25 % en comparación con ciclos anteriores.

El cambio climático también está alterando los tiempos de producción en invernaderos. 

Agricultores que programan sus cosechas para fechas clave, como festividades nacionales o temporadas de alta demanda, reportan retrasos de entre dos y cuatro semanas debido a variaciones bruscas de temperatura y humedad. Esto impacta directamente en la rentabilidad, ya que los productos llegan fuera de los picos de consumo, reduciendo su valor en el mercado.

A este escenario se suma el descontento de los productores, quienes señalan una falta de atención gubernamental. Representantes del sector han advertido que los apoyos al campo resultan insuficientes frente a la magnitud de las afectaciones climáticas.

Ante esta situación para agricultores y la población en general, Francisco Velasco Figueroa, vocero del Movimiento Antorchista en el Estado de México, señaló que nuestro país terminó el año 2025 como el principal importador de maíz y segundo en granos y oleaginosas, lo que implica, por una parte, que la producción nacional no garantiza lo que el pueblo necesita para alimentarse y, por otra, que nuestro nivel de dependencia del extranjero, principalmente de los Estados Unidos, ha aumentado, pues de ahí proviene lo que el gobierno adquiere para cubrir el maíz faltante:

“Es verdad que los cambios climáticos que se presentan, aparentemente de forma impredecible, tienen un efecto negativo en los cultivos agrícolas, sin embargo, no tiene en consideración que el incremento desmedido de la producción industrial, propia del capitalismo, ha ocasionado un enorme daño al ambiente y ha propiciado la aparición de fenómenos dañinos como las lluvias fuera de tiempo y las granizadas, y no se ha hecho nada por disminuirla o, por lo menos, regularla.

Esos verdaderos causantes del desequilibrio ecológico son quienes deberían compensar el daño que están ocasionando a los pequeños productores y no lo hacen, dejan en manos del gobierno la solución al problema; pero el gobierno está en sus manos y, por tanto, no se va a regular la producción industrial y tampoco se ofrecerán compensaciones a los pequeños labriegos por sus pérdidas, el gobierno actual, el de la llamada 4T, desapareció los fondos destinados a aplicarse en caso de desastres naturales, lo hizo para ayudar, con esos recursos, a los grandes empresarios”.

El vocero expresó que, con la falta de apoyo a los agricultores en nuestro país, en el caso particular del maíz, se contribuye a la pérdida de la independencia alimentaria de México y, por tanto, el país queda a merced de lo que se decida en los Estados Unidos principalmente.

Además, Velasco señaló que la importación de maíz no beneficia a la población pobre de México, pues gran parte del grano importado lo utilizan los grandes industriales que producen aceites, harinas y edulcorantes.

Para el Movimiento Antorchista, de acuerdo con el portavoz, es importante el impulso a la producción de alimentos y, en general, al fortalecimiento de la industria nacional, sin que esta llegue a ser una amenaza para la naturaleza. El país debe garantizar la autosuficiencia alimentaria mediante una distribución más equitativa de la riqueza nacional: por ello, es indispensable que el poder político se encuentre en manos de un gobierno verdaderamente del pueblo.

Productores coinciden en que, sin una estrategia integral que contemple seguros agrícolas, apoyos emergentes y políticas de adaptación al cambio climático, el campo mexiquense continuará en una situación vulnerable.

Mientras tanto, las próximas siembras se enfrentan a un panorama incierto, donde el clima y las decisiones políticas serán determinantes para el futuro de miles de familias rurales.

Cabe destacar que diversas zonas campesinas del norte del Estado de México, como Acambay, Temascalcingo, San José del Rincón, San Felipe del Progreso, Toluca, Zinacantepec, Lerma, Temoaya y San Antonio la Isla, podrían verse afectadas si persisten las lluvias torrenciales. A esta situación se suma la insuficiencia de apoyos al campo por parte de los gobiernos estatal y federal.

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