MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

Se adelanta la sequía, ¿dónde está la Conagua?

image

En muchos puntos del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG), sobre todo las colonias populares que conforman el cinturón de miseria como la colonia Prados de Santa Lucía, del municipio de Zapopan, sufren problemas de desabasto de agua potable que ha llegado a límites desesperantes. La prensa y las redes sociales dan cuenta todos los días de que, incluso, hay zonas que llevan semanas sin recibir una sola gota del vital líquido.

Pero lo peor es que en Jalisco, se adelantó la sequía de la actual temporada de estiaje con una afectación del 9 por ciento al cierre de 2022 y al 31 de enero del presente año, ya se extendió al 91 por ciento del territorio jalisciense. De acuerdo con el Monitor de Sequía de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), durante el primer mes del año, además de ampliarse este fenómeno a más municipios también se recrudeció.

Especialistas de la Universidad de Guadalajara (UdeG) advierten que este escenario habla de una temporada de estiaje crítica durante este 2023. Además, señalan que, con base en las proyecciones de la Conagua, las autoridades deberían estar tomando medidas para evitar que la sequía avance y comprometa el abasto de agua para todos los municipios de Jalisco, porque el problema no afecta solamente a las colonias populares del AMG.

Los investigadores de la UdeG explican que el desabasto en parte de la ciudad se debe a la escasez hídrica, pues se están evaporando los espejos de agua, lagos, que están dentro del territorio y eso en efecto está acarreando problemas, pero también a una mala administración de este recurso por parte de las autoridades. La escasez del agua, no solo en Jalisco sino en todo el país, es alarmante y las soluciones gubernamentales han sido solamente reactivas y en algunos casos ni a eso llegan.

En el fondo, la sequía extrema en México muestra la falta de políticas públicas y efectivas del agua. La falta de infraestructura hídrica, la falta de mantenimiento y la obsolescencia o las fugas de las redes de distribución, es resultado de una insuficiente inversión pública y con ello se acentúa la crisis del recurso vital. Contrario a sexenios anteriores, en la actual administración federal es más evidente la ausencia de decisiones preventivas y el diseño de políticas frente a escenarios de escasez e incertidumbre climática.

En el sexenio anterior, fue instaurado el Programa Nacional Contra la Sequía (PRONACOSE) que consistía en la atención, seguimiento, mitigación y prevención al fenómeno recurrente de la sequía en el territorio nacional. El objetivo es la elaboración de instrumentos que permitan la gestión integrada de los Consejos de Cuenca en relación con el manejo del recurso hídrico bajo los efectos de este fenómeno natural, en torno a un nuevo enfoque proactivo y preventivo.

El programa era administrado por el Gobierno federal a través de la Conagua y se implementaba por un grupo de instituciones, que incluye a universidades públicas, centros de investigación y organismos de gobierno, además de especialistas nacionales e internacionales en la materia. Ahora bien, se adelantó la sequía en Jalisco y ¿dónde está la Conagua?

De manera oportuna, muchos mexicanos preocupados por las consecuencias del cambio climático advirtieron que la inadecuada asignación de los presupuestos de egresos de la federación en los diferentes ejercicios presupuestales profundizará la prevención de riesgos que permita afrontar los retos de la crisis del agua. Los problemas de infraestructura se han agravado en los últimos años por los recortes en el gasto de inversión, ya que la financiación federal a través de la Conagua destinada a infraestructura, alcantarillado y drenaje descendió más del 60 por ciento en lo que va el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador.

A nadie le queda la duda de que el problema de la sequía es añejo y que la falta de un programa integral para racionalizar el manejo del agua en todo el país no es responsabilidad de alguna autoridad en particular, ya que la crisis se venía gestando desde hace años, y las voces de quienes advertían del peligro fueron muchas, pero ningún gobierno de ningún color o signo ideológico les hizo caso, incluido el actual gobierno federal.

No obstante, hay consenso entre los especialistas de que la causa principal es el cambio climático y la consecuente elevación de la temperatura del planeta, que provoca desastres naturales donde antes no los había, problema que no puede ser resuelto por un solo país, y menos uno con mucha pobreza y bajo desarrollo económico como México. Sin embargo, sí pueden combatirse algunos efectos negativos, con medidas adecuadas que dependen de los gobiernos de cada país, pero precisamente son estas medidas las que faltan en nuestro país.

La verdadera solución, está en que el pueblo de México se organice y exija un plan hídrico nacional integral, que ponga a salvo a los mexicanos de nuevas y más severas crisis de agua de una vez por todas, tarea que es responsabilidad de todos los miembros de esta sociedad y hay que cumplirla urgentemente, sin falta.

0 Comentarios:

Dejar un Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *

TRABAJOS ESPECIALES

Ver más