El Movimiento Antorchista Nacional está cumpliendo 52 años de existencia. Durante toda su vida la tarea siempre ha sido organizar y educar a las masas populares, a las clases oprimidas por la burguesía nacional y extranjera. La tarea no ha sido nada sencilla, no es fácil cuando intentas por diferentes medios y actividades, abrirle los ojos a los explotados (trabajadores) y ponerlos en contra de los explotadores (burgueses), ya que como sabemos vivimos en una lucha de clases y los que se ven perjudicados por ella, los burgueses, ocupan su poder económico para calumniar y acusar a los que intentan concientizar a los oprimidos.
Ejemplos de cómo las clases privilegiadas calumnian a los que organizan a los oprimidos en la historia hay muchos: Espartaco, fue un esclavo que encabezó la rebelión contra la República romana, para muchos un símbolo de lucha por la libertad, pero tachado por los romanos como una amenaza del orden establecido; José Martí que luchó por la independecia de Cuba del colonialismo español, acusado por estos, como un hombre peligroso para la corona española; Vladimir Ilich Lenin quien dirigió al pueblo oprimido ruso en contra de la autocracía zarista, señalado de autoritario y represivo; Emiliano Zapata que defendió y peleo por mejores condiciones para los campesinos mexicanos, lo consideraron un bandido y rebelde, etc.

este contexto nos encontramos. Al Movimiento Antorchista así se le ha tratado desde su nacimiento, se le ha calumniado, se ha mentido para presentarlo, ante la sociedad, como el demonio convertido en organización social. Pero no solo se ha quedado en el dicho, muchos compañeros intengrantes de nuestra organización han muerto por ataques de esos enemigos a los que no les conviene que el pueblo se organice y tome conciencia de la situación en la que vive.
¿Por qué seguir con tanta dificultad? ¿Por qué seguir con tantos peligros? ¿No sería más fácil dejar de organizar a la gente para no sufrir calumnias y muertes? Y aquí es donde podemos decir que la organización de las clases oprimidas no es una necedad; seguramente organizarla es una tarea que implica muchos peligros y sinsabores, pero si no lo hacemos, nuestro pueblo seguirá oprimido por mucho tiempo, por generaciones continuará la explotación de los pobres a manos de los ricos.
Actualmente se puede ejemplificar esa explotación de manera sencilla: la riqueza de nuestro país se produce de manera colectiva en los centros fabriles, esa riqueza se concentra en manos privadas, con esto los que producen la riqueza de manera directa no se benefician de ella y viven de una manera paupérrima, en condiciones deplorables, muy alejadas de una vida digna y humana.

Lo primero que se debe hacer es organizar y educar al pueblo por mejores condiciones de vida, luchar contra los gobiernos para que doten de obras y servicios a sus gobernados, para depués luchar por una sociedad más justa, con un reparto equitativo de la riqueza que se produce de manera colectiva.
En ese sentido la tarea de Antorcha queda justificada, si no se organiza y concientiza al pueblo, éste seguirá viviendo en las condiciones más inhumanas. Así como Antorcha se ha ganado calumnias e infamías, también ha ganado que el pueblo organizado tenga mejores condiciones de vida. Por tanto, organizar al pueblo se convierte en una necesidad para que viva mejor y, con conciencia, busque no solo esas mejoras, busque que la sociedad cambie de raíz y deje de existir la explotación.

Lo antes mencionado es algo general, pero en lo concreto en el Estado de México las familias pobres, los que producen la riqueza, viven en esas condiciones inhumanas. Los mexiquenses se deben de organizar para arrancarle al Gobierno del Estado obras y servicios. Varias comunidades se encuentran con desabasto de agua potable, muchas comunidades no tienen electricidad, es uno de los Estados más inseguros del país, las carreteas se encuentran llenas de baches, hay muchos ríos de aguas negras que requieren encoframiento, los campesinos no tienen apoyos para el campo.
Una verdadera desatención por parte del Gobierno de MORENA a las necesidades del pueblo y eso que uno de los eslóganes del Gobierno es: “por el bien de México, primero los pobres¨, pero en la realidad los pobres son los que más sufren por la inoperancia del Gobierno.
Los antorchistas mexiquenses tenemos 3 años de pidirle a la gobernadora Delfina Gómez atienda las necesidades de los pobres organizados en Antorcha, la respuesta siempre ha sido de negativa, desde atender, dialogar y poder encontrar algunas propuestas para solicionar todos esos males.
No somos necios al organizar y educar a la gente, es una necesidad para que el pueblo tenga la oportunidad de vivir de una manera más justa, con relación al papel que le toca en la producción de la riqueza en el país.
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