MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

¡Justicia!, nuestro grito de protesta

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Eran, sin ninguna duda, forjadores y hacedores de sueños, una pareja de luchadores sociales que desde su juventud decidieron entregar su vida y la de su pequeño hijo a la lucha por un país más justo para todos; fueron una pareja que se dedicaron a luchar y a sumar todos sus esfuerzos, en los últimos años, a mejorar la vida de miles de guerrerenses; lucharon junto a los habitantes de uno de los estados más pobres del país, crearon sueños y dieron su vida para que estos se materializaran.

Todo el antorchismo nacional y miles de mexicanos saben que me refiero a Conrado, Mercedes, y a su pequeño hijo que apenas cumpliría seis años, a quienes el pasado 12 de abril, de la manera más cobarde y atroz les fueron arrebatados sus sueños, pero sobre todo, le apagaron un faro de luz a esos miles de guerrerenses que caminaban a su lado.

Ha pasado ya más de un mes desde que, con profundo dolor, nos enteramos del brutal asesinato del que fueron víctimas, un asesinato que quizo hacerse pasar como un accidente, pero que pronto nos dimos cuenta que había sido un acto más de violencia y homicidio como los más de 150 mil que suma ya el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, actos por los que se sigue haciendo eco y clamando por justicia, sin que los gobiernos de los tres niveles, presten oídos y atiendan, como es su obligación, la necesidad tan urge de justicia que hace falta en México.

Desde el momento en el que nos enteramos del asesinato de  nuestros compañeros levantamos la voz y exigimos que de manera inmediata se comenzaran las averiguaciones y se castigara a los culpables; desde todos los rincones del país, con coraje e indignación le pedimos a la gobernadora del estado de Guerrero, Evelyn Salgado Pineda, tomara cartas en el asunto, porque sin bien es cierto, los niveles de violencia han incrementado en el país, no podemos poner, en el mismo montón, a nuestros compañeros, pues en vida, jamás tuvieron conductas o relaciones con grupos o personas que tuvieran relación con el crimen, no eran consumidores de ninguna sustancia y jamás tuvieron un problema personal con nadie, su única lucha fue contra la pobreza en México.

Entonces, bajo esta premisa es necesario que veamos la pérdida de nuestros compañeros como una consecuencia de la lucha social a la que se entregaron, como un ataque meramente político que buscaba precisamente atemorizar a todos los que nos hemos decidido a entregarnos a esta causa, pero, al contrario de lo que quizás se esperaría, no nos infundieron miedo, pues somos una organización que por casi 50 años ha sufrido de muchos ataques mediáticos, armados, de calumnias y de todo tipo, lo que nos ha fortalecido y en esta ocasión, así como en las anteriores, nos han dado más coraje y mayor impulso para defender nuestra causa, que sabemos, es la más justa a la que se puede dedicar la vida.

Este nuevo impulso, ha hecho que iniciemos las movilizaciones para que las autoridades cumplan con su obligación de castigar a los culpables, es por eso que el jueves 18, una comisión de mil guerrerenses realizaron una marcha en Chilpancingo que terminaría en palacio de gobierno donde se buscaría una reunión con la gobernadora para exigirle se nos informara de los avances, sin embargo, las puertas de este palacio de gobierno, que supuestamente deberían estar abiertas a todos los ciudadanos, se encontraban completamente cerradas y nuestra comisión fue categóricamente ignorada.

Ante ello, los antorchistas intensificaremos nuestra lucha, el 25 de mayo una comisión se hará presente en la conferencia “mañanera” del presidente de la República para pedir su intervención y se castigue a los culpables, pues a pesar de que dimos la noticia de que se había ignorado a nuestra comisión, las autoridades de Guerrero han salido a declarar que sí se están haciendo las investigaciones y que se nos han dado avances, cosa completamente falsa.

En un país, como mencionamos más arriba, en el que se han cometido más de 150 mil homicidios en lo que va del sexenio de López Obrador, no tenemos permitido, de ninguna manera, ver la violencia como algo normal y mucho menos debemos acostumbrarnos y aprender a sobrevivir en este panorama; los antorchistas no permitiremos que nuestros compañeros se vuelvan una cifra más de este sangriento sexenio de Morena, levantaremos la voz las veces que sea necesaria, nos volveremos la voz de los miles de mexicanos que no han recibido justicia por sus muertos. ¡Justicia!, será nuestro grito de protesta y la diremos por todos los que no se atreven a hacerlo.

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