MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

Espartaqueadas 2026: El espíritu de Espartaco en el deporte

image
  • Miles de atletas se reunirán en Tecomatlán del 7 al 15 de marzo para reivindicar el deporte como una herramienta de unidad y lucha social

Del 7 al 15 de marzo, en la fabulosa unidad deportiva Wenceslao Victoria Soto de Tecomatlán, Puebla (la Atenas de la Mixteca), se concentrarán miles de deportistas provenientes de todos los estados de la república. 

Participarán en las “Espartaqueadas” Deportivas Nacionales del Movimiento Antorchista en diversas disciplinas y categorías de las ramas varonil y femenil. Se realizarán pruebas atléticas, tanto individuales como de conjunto, en una sana convivencia y fraterna competencia.

Con las Espartaqueadas se busca fomentar y reforzar en el deportista su esencia de ser humano gregario, solidario y compasivo con sus semejantes, buscando siempre mejorar y ser útil a su sociedad.

El objetivo no es mercantilizar la actividad física ni fomentar una rivalidad por vanagloria efímera con galardones costosos o recompensas en metálico, que lo único que hacen es volver más individualista y mercenario al deportista.

Por el contrario, se busca fomentar y reforzar en el deportista su esencia de ser humano gregario, solidario y compasivo con sus semejantes, buscando siempre mejorar y ser útil a su sociedad.

Con disciplina y entrega, el atleta desarrolla sus aptitudes al máximo para compartirlas con sus hermanos y congéneres, sobre todo con quienes, por su condición de pobreza y marginación, más lo necesitan.

“Espartaqueadas”, sí, en honor al disciplinado y aguerrido pueblo lacedemonio de la antigua Esparta, pero también de Espartaco.

En su esclarecedora biografía sobre este personaje, Marcel Ollivier relata que Espartaco fue sometido a la esclavitud por la decadente república romana hacia el último siglo antes de nuestra era. De origen tracio, pertenecía a un pueblo de pastores que: “Como los galos a los que se parecían físicamente, y cuyo desprecio absoluto de la muerte compartían… Eran terribles adversarios de valor a toda prueba. Cuando caían sobre el enemigo con toda la velocidad de sus monturas, era raro que se pudiera resistir el asalto furioso. A pie, eran terribles combatientes, pues manejaban la espada y el hacha con gran destreza y jamás retrocedían”.

Ollivier añade que estos hombres estaban animados por un feroz espíritu de independencia y vivían libres en sus montañas: “Es irónico que el jefe de la más formidable insurrección de esclavos que conoce la historia, el hombre cuyo nombre se ha convertido hoy en el símbolo de la lucha contra la opresión, descendiera de una familia real”.

Asimismo, el biógrafo señala: “El último siglo de la república romana señala el comienzo del declinamiento de la civilización antigua… Basada por completo en la esclavitud y la explotación del trabajo servil, debía morir por las mismas razones que habían hecho su grandeza… Es una ley ineludible de toda sociedad antagónica que ella misma cree las contradicciones que concluyen por aniquilarla”. Resulta evidente que cualquier parecido con la realidad mundial actual no es mera coincidencia.

En los tiempos que corren, cuando nuestro país sufre el embate del imperio de nuestra época y soporta agresiones económicas, políticas y culturales —incluyendo amenazas de intervención militar—, es sumamente necesaria la construcción de la unidad nacional.

Esta unidad debe estar formada por mexicanos patriotas, inteligentes y decididos; un tipo de mexicano nuevo, no sólo en lo intelectual y espiritual, sino también en lo físico, capaz de afrontar los desafíos de la nación.

Dicha fuerza radica en una unidad inquebrantable, posible sólo si se anteponen los intereses auténticos del pueblo: las masas populares, trabajadoras y empobrecidas de México. Por eso, las Espartaqueadas del Movimiento Antorchista Nacional son, hoy más que nunca, verdaderamente necesarias.

0 Comentarios:

Dejar un Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *

TRABAJOS ESPECIALES

Ver más