MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

El trabajo informal domina en México

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La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Inegi publicó los resultados sobre el trabajo informal de México correspondiente al segundo trimestre del 2023, indicando que la tasa de informalidad fue del 55.2 % de la población ocupada, menor al 55.7 % del mismo periodo del año 2022, pero en números absolutos, la población aumentó en 284 mil personas en la informalidad en sólo un año.

La economía informal alcanzó los 5.73 billones de pesos, según los resultados de las Mediciones de la Economía Informal Trimestral por Entidad Federativa (Meitef) a precios del 2018, que equivalen al 24 % del total de la economía:

“La economía informal de México se integra por el sector informal, que incluye la totalidad de actividades económicas que realizan las empresas sin personalidad jurídica propiedad de los hogares, y otras modalidades de la informalidad”.

Lo cierto es que el problema del trabajo informal no es una prioridad para este Gobierno ni para los anteriores, pues para acabar con el trabajo informal se tendrían que realizar, en primer lugar, una millonaria inversión para crear empleos formales y poder absorber a la enorme masa de trabajadores que trabajan por su cuenta. Además, se tendrían que entregar las prestaciones laborales de ley, pero resolver esta problemática no está en el interés, ni del gobierno ni de la empresa privada.

La analista Valeria Moy hace el siguiente razonamiento en función de un artículo publicado en la revista Nexos:

“El trabajo formal e informal conviven, pues un trabajador no es solo formal o solo informal, al igual que una empresa puede moverse entre ambos mundos. Los trabajadores pueden tener un empleo formal y otros informales para complementar su ingreso, o moverse, como es muy común, entre la formalidad y la informalidad a lo largo de su vida laboral. Como la informalidad no es, en estricto sentido, las empresas pueden ser formales y tener trabajadores informales. Los costos y los beneficios de cada estatus son distintos en el tiempo y en funciones de las condiciones de cada trabajador o empresa. El problema es de arquitectura institucional.”

Y es cierto, porque hay empresas maquiladoras con trabajo formal, que a su vez contratan a otra empresa formal, por ejemplo, para trabajos de limpieza pero que contrata trabajadores informales.

Empresas como Telmex y CFE contratan a trabajadores informales para realizar trabajos en localidades apartadas de los centros urbanos, pues se desplazan en vehículos particulares y los trabajadores no cuentan con uniforme ni gafetes ni credenciales que los identifiquen como trabajadores de estas empresas.

La informalidad en México se ha convertido en los hechos en un gran beneficio para las empresas y para el Gobierno. Por un lado, contar con una masa de trabajadores que no cuentan con sus derechos laborales a salvo, como vacaciones, aguinaldo, y contar con sindicatos, es una gran oportunidad para los oligarcas de este país, pues cuentan con una mano de obra barata y desechable.

En estas condiciones, su riqueza aumenta de manera exponencial y, por otro lado, el Gobierno se desentiende de brindar servicios de salud de calidad, educación y servicios básicos, pues sus voceros se encargan de encubrir y maquillar el problema de la informalidad, acusando a los trabajadores de que no pagan impuestos, pues su carácter informal los deja fuera del sistema tributario y, por lo tanto, el estado se lava las manos.

El problema de la informalidad es uno de los graves problemas de México, producto del modelo económico neoliberal que solamente beneficia a los poderosos de este país.

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