MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

El inhumano AMLO y los trabajadores de la salud

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El manejo de la pandemia en nuestro país, por parte del Gobierno Federal, no solo ha sido un fracaso, sino que ha sido irresponsable, arriesgado y ha arrasado con la vida de más de 290 mil personas, según datos oficiales. A esto agreguemos el vergonzante primer lugar en número de muertes del personal médico a consecuencia de la covid-19. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, nuestro país ha reportado, al menos, más de 1 mil 300 decesos por covid-19 dentro del personal médico. Aunado a esto, en nuestro país existen recortes presupuestales de los recursos destinados al rubro de la salud mientras enfrentamos la peor crisis sanitaria de la era moderna. De acuerdo con las cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, durante el 2020 el gasto en salud sufrió un recorte de 4% y, con respecto a lo presupuestado, fue 1.7% menor a lo que se gastó en 2019. A la fecha, somos el tercer país del mundo con más muertes derivadas de la pandemia. Y ni hablar de infraestructura hospitalaria y de las comunidades más alejadas en donde no existe una cama para tratar el virus.

Por si esto no fuera poco, en plena pandemia, el régimen de la 4T a través de Alejandro Murat, gobernador de Oaxaca, despidió a 2 mil 250 trabajadores de la salud, entre médicos, enfermeros, y diverso personal médico por cancelación de sus contratos. Se decía por parte de las autoridades estatales, el motivo del despido de los trabajadores era la corrupción que existe o existía en este sector, pues había un excesivo contrato de trabajadores administrativos, sin embargo, con la cancelación de contratos no solo se vieron afectados los administrativos que, según el discurso de los gobernantes morenistas, era el motivo de la corrupción, sino que el personal de primera línea también fue despedido.

De acuerdo con la Sección 35 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud, hasta el quince de septiembre sumaban entre dos mil 600 y dos mil 700 los empleados eventuales que habían sido notificados sobre el término de su contrato; sin embargo, el Gobierno de Oaxaca asegura que son más de 2 mil los contratos que no serán renovados.

Ante esta situación, el presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), tras ser cuestionado y tras la ola de inconformidad que se vive en el pueblo oaxaqueño y en distintos sectores de todo el país, por este despido injustificado, y tras ser abordado por los trabajadores afectados a las afueras de la Zona Militar Número 28, donde el 20 de septiembre se realizó la conferencia "mañanera”, AMLO aseguró públicamente: “poco a poco los vamos a ir regularizando, es decir, que tengan sus bases, sus plazas”.

“Ya me comprometí. Van a estar el director del Insabi (Instituto de Salud para el Bienestar) Juan Ferrer, y el director general del IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social), Zoé Robledo y desde luego el gobernador Alejandro Murat va a coordinar una reunión con los trabajadores de la salud. Es algo que heredamos no sólo en Oaxaca sino a nivel nacional. Había 86 mil trabajadores de la salud, trabajando de manera eventual.”

Sin embargo, Alejandro Murat Hinojosa aseguró el pasado 19 de septiembre, tras una reunión con representantes sindicales, que su gobierno no puede renovar los contratos eventuales, dado que no existen fuentes financieras para sus salarios. De hacerlo, se estaría incurriendo en desvío de recursos, puesto que para pagarles se usaban fondos asignados para otros rubros.

Y el despido de estos trabajadores no solo ha afectado a la población oaxaqueña que, de por sí, tiene un deplorable sistema de salud, sino que ha afectado directamente la vida de estos seres humanos que han entregado gran parte de su vida para salvar la de otros, así como a sus familias al dejarlos sin fuentes de ingresos para sus hogares. No es exceso que los trabajadores oaxaqueños hayan tenido que tomar las medidas necesarias a su alcance para alzar la voz antes esta injusticia; hace ya más de tres meses, los afectados mantienen un plantón frente a la Casa Oficial de Gobierno de Oaxaca, tiempo necesario para demostrar que a este gobierno no le interesa escuchar el sentir y el pesar de las mayorías, del pueblo trabajador, y se han concentrado únicamente en buscar la mejor opción para sus intereses para la sucesión gubernamental.

Ante la nula solución, la mañana de este miércoles, los manifestantes se trasladaron desde Oaxaca a Palacio de Gobierno para hacer presencia en la conferencia del presidente exigiendo solución a este abandono. Si bien los trabajadores no esperaban recibimiento con bombo y tarola, la actitud del gobierno de la Cuarta Transformación no sólo no fue de compresión y de escucha, sino que los quejosos fueron recibidos por policías que protegían el Palacio Nacional. Los que, hace tan solo unos meses eran llamados por el mismo AMLO los héroes de la pandemia, hoy, como muchos otros sectores de la población, fueron reprimidos al exigir se respeten sus derechos laborales y la salud de los oaxaqueños.

Este es otro claro ejemplo de la verdadera cara de aquel gobierno que logró convencer al pueblo mexicano de que gobernaría en favor de los sectores más desprotegidos. Éste se ha convertido en un régimen dictatorial que, autodefinido de izquierda, se ha dedicado a demostrar que es todo lo contrario. Si esto le hace públicamente a los trabajadores que más expuestos estuvieron en medio de esta crisis sanitaria mundial, al resto de ciudadanos, ¿qué nos espera?

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