MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

Discriminación política de Morena no nos doblegará: Antorcha

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• Gabriel Hernández García destaca la actitud negativa de los gobiernos federal y estatal para resolver demandas de las colonias populares

Toluca, Edomex. “Gracias,  morenistas, por permitirnos enseñarle a la gente el tipo de personas que eran y el tipo de gente que son: una bola de demagogos y de mentirosos, que engañaron al pueblo de México y por eso están gobernando ahí, porque le mintieron al pueblo. Muchas gracias morenistas porque a muchos mexicanos se les está abriendo la mente para saber lo que realmente son”, expresó Gabriel Hernández García, integrante de la Dirección Nacional del Movimiento Antorchista, al referirse a la actitud negativa de los gobiernos federal y estatal para resolver las demandas de las colonias populares.

Antorcha, desde que se fundó, es una organización diseñada para luchar y siempre estamos en esa disposición, de luchar al grado que sea.

El luchador social señaló que Antorcha no está dispuesta a claudicar, a rendirse ni a renunciar, a pesar de que el gobierno no atienda las demandas que enarbola esta organización social y que son indispensables para la dignificación de la vida de más de 80 millones de personas que viven en pobreza en México:

“Queremos decirle al gobierno de Morena que no piense, ni sueñe, ni crea que, con negarnos los servicios que le estamos solicitando, nos va a rendir, nos va a hacer claudicar y ya no vamos a hacer nada. Aquí estamos y nuestra actitud es digna y orgullosa, de ser gente luchadora, valiente, dispuesta a hacer lo que sea para hacernos oír por parte de los gobernantes que nos quieren cerrar las puertas”.

Desde su llegada al poder, en la Presidencia de la república primero y después en las entidades federativas, el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) ha aplicado una política de segregación hacia algunas organizaciones sociales con el argumento de que el trato debe ser directo con la población, sin intermediarios, para evitar “moches” o “piquetes de ojos”, como lo expresó Andrés Manuel López Obrador, líder ideológico y moral de ese instituto político.

A pesar de que, en su declaración de principios, Morena señala: “En el ejercicio del poder público, las y los militantes de Morena hemos demostrado que no nos mueve el odio sino el amor a la patria y a sus habitantes”, lo cierto es que ha dado un trato preferencial a algunas de ellas, las que le son afines, y ha adoptado una actitud negativa hacia las que asumen una posición crítica a su proyecto de gobierno.

Por ejemplo, en el Estado de México, la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, el pasado 18 de junio, se reunió con representantes de organizaciones campesinas (El Valle, 19 de junio de 2026) y, junto con funcionarios estatales y federales, entregó apoyos en dinero para la adquisición de semillas, fertilizantes e insumos, lo que contradice su política de no trato con las organizaciones sociales y demuestra que con unas sí y con otras no.

Respecto a la actitud del gobierno hacia el Movimiento Antorchista, Hernández García se pregunta y responde: “¿Por qué la actitud de ataque, de querer exterminar al antorchismo, de cerrazón, de bloqueo, de represión, de los gobiernos de Morena, del federal y estatal, de negarse a recibir las peticiones y de resolver las demandas? ¿Qué les hemos hecho a los morenistas? ¿En dónde hemos atacado personalmente a algunos de ellos? ¿Qué actitud hemos tomado para que se nos quiera tratar de esa forma y excluirnos de lo que tenemos pleno derecho? ¿Por qué?

La razón es muy sencilla. Desde antes de que llegara Morena al gobierno federal, los antorchistas dijimos que la campaña en que se prometían soluciones mágicas, maravillosas y un verdadero paraíso era una mentira. Dijimos que la campaña de López Obrador, con lo que estaba diciendo, no se iba a poder cumplir, que el proyecto con el que se nos quería embaucar era una mentira porque las soluciones, así como se planteaban, no iban a ser factibles”.

La política aplicada por Morena hacia las organizaciones sociales críticas le ha permitido aplicar una política clientelar para controlar de forma directa a las personas, mantenerlas bajo su control y movilizarlas hacia donde ese partido necesite, por ejemplo, a los mítines de sus candidatos y funcionarios, así como en las recientes movilizaciones de las madres buscadoras, en donde organizó grupos numerosos de empleados de las alcaldías y de otros organismos gubernamentales, quienes, bajo el nombre de “ciudadanos”, impidieron el avance de quienes solicitan ayuda al gobierno para localizar a sus seres queridos.

Con respecto a la posición de cerrazón del gobierno hacia el Movimiento Antorchista, el dirigente social señala que hay algo que Morena no le puede perdonar: “Los morenistas no le perdonan a Antorcha el hecho de que, desde entonces, hayamos tenido claridad para saber que estaba mintiendo. No nos perdonan el hecho de abrirles los ojos a los mexicanos, de que nosotros nunca creímos en su proyecto mentiroso que ellos nos habían planteado. Eso es lo que no nos perdonan; por eso, cuando venimos a tratar de resolver los problemas de la gente, nos cierran las puertas, porque saben que a nosotros no nos engañaron ni nos van a engañar y que no nos van a hacer declinar ni nos van a hacer traicionar la lucha del pueblo de México. Por eso toman actitudes de no recibirnos o de no resolver los problemas de la gente.

Piensan o creen que, con esa actitud, los antorchistas vamos a renunciar a pelear lo que la gente quiere; eso no va a ocurrir. Y no va a ocurrir por una sencilla razón: nosotros venimos a pelear agua potable, seguridad para la gente, escuelas, computadoras, y no creo que ninguno de los que estamos aquí esté dispuesto a resignarse a vivir peor que los animales”.

Los problemas y necesidades de los mexicanos son reales y algunas de ellas se agudizan. Por ejemplo, en el caso de la inseguridad, los instrumentos aplicados por el gobierno para medirla señalan que el temor a la delincuencia y la prevalencia de la inseguridad volvieron a escalar en México durante el tercer trimestre de 2025. De acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), elaborada por el Inegi, el 63 % de la población adulta en zonas urbanas considera inseguro vivir en su ciudad.

La falta de atención gubernamental, señala Hernández García, no hará que la lucha de Antorcha decline, traicione o se eche para atrás. No va a ocurrir porque las necesidades de los mexicanos siguen estando vigentes, son reales, y no se debe renunciar a luchar por ellas porque Antorcha es la representante de muchos mexicanos dignos que quieren una vida mejor.

En su pronunciamiento, Hernández García insistió en la disposición de lucha del antorchismo y afirmó que se equivocan los que piensan que cerrando las puertas o no resolviendo las demandas la organización se convertirá en un mar de lágrimas: “Antorcha, desde que se fundó, es una organización diseñada para luchar y siempre estamos en esa disposición, de luchar al grado que sea. Por eso, cuando se nos obliga a luchar, piensan que eso nos desgasta, que eso nos da tristeza y que vamos a pegar la carrera; se equivocan. Cuando obligan a la gente a luchar, la obligan a hacer para lo que está diseñada Antorcha: luchar para que la gente viva mejor. Por eso no vamos a correrle a la lucha a la que se nos obliga”.

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