Y vuelvo de termóphila sangriento,
vuelvo a ti del combate del camino
donde gota de océano, fue tormenta
y, ala batiendo el aire torbellino…
Utilizo este verso del poema “A la Juventud” de Gregorio de Gante para sumarme al festejo del vigésimo octavo aniversario del glorioso regreso de Antorcha a la colonia El Refugio en Chiapa de Corzo.
No olvidamos que aquel 18 de noviembre de 1997 se marcó un parteaguas de nuestra organización en la entidad cuando los pobladores de la colonia El Refugio regresan triunfantes a sus hogares después de permanecer más de ocho meses en protesta permanente en el parque central, frente a Palacio de Gobierno, manifestándose día y noche en contra del desalojo tan violento como injustificado que había orquestado el gobierno estatal de aquel entonces en contra de los indefensos colonos.
Las autoridades nunca pudieron demostrar la violación de ninguna ley de parte de los colonos de El Refugio, pero nosotros sí pudimos demostrar que habían pisoteado nuestras garantías constitucionales y nuestro derecho a contar con una vivienda digna.
Se cumplen, pues, 28 años del retorno victorioso, 28 años del regreso triunfal de los habitantes de El Refugio a sus respectivos hogares, de los cuales habían sido salvajemente desalojados mediante la fuerza pública con la idea de desintegrar una colonia ejemplar encabezada por el Movimiento Antorchista, que se estaba formando en los terrenos aledaños al Cañón del Sumidero y que estaba dando muestras de ser un grupo muy unido y muy organizado, a tal grado que, a escasos meses de su afiliación a este movimiento de carácter nacional, ya estaba logrando importantes obras como la electrificación y el agua potable.
Las autoridades nunca pudieron demostrar la violación de ninguna ley de parte de los colonos de El Refugio, pero nosotros sí pudimos demostrar que habían pisoteado nuestras garantías constitucionales y nuestro derecho a contar con una vivienda digna y decorosa como lo marca nuestra Carta Magna; por tal motivo, no les quedó otra opción que permitir el regreso a nuestros hogares.
Por lo tanto, debe quedar claro en nuestras mentes que toda lucha legal que cuente con el respaldo de los afectados y la solidaridad de una organización bien estructurada como lo es el Movimiento Antorchista está condenada a triunfar, está destinada, tarde o temprano, a vencer a sus detractores y a hacer prevalecer el estado de derecho por muy poderosos que sean sus enemigos. La historia de la colonia El Refugio así lo confirma.
En este caso no sólo recordamos el retorno glorioso a nuestra tierra; también conmemoramos 34 años de la fundación de nuestra colonia.

Y aunque hombres valerosos como Ismael Paredes Madariaga, Walter Caballero Figueroa, Guadalupe Pineda, Cupertino Garduza y otros entrañables fundadores ya no estén más entre nosotros, aquí los seguimos recordando y hacemos el compromiso de seguir su ejemplo, pues ellos no sólo lucharon por su conveniencia personal, ellos lucharon por todos los que vivimos aquí y ahora, y aun podemos disfrutar de los logros y las obras como el agua, la luz, el pavimento de calles, las canchas deportivas, las escuelas y todo lo que ha traído consigo la lucha organizada.
El ejemplo de estos compañeros, aparte de luchar toda su vida, fue su fidelidad y rectitud hacia los planteamientos de la organización, porque además de luchar y trabajar para todos siempre se mantuvieron dentro de las filas del antorchismo y no traicionaron jamás a su bandera; nunca se separaron del camino y así permanecieron hasta el último día de sus vidas.
Si la lucha organizada funciona a nivel de una colonia, da mejores resultados si se practica a magnitudes mucho más grandes como un municipio completo, un estado o un país entero. Hoy mismo estamos mirando cómo los imperialistas norteamericanos amenazan con entrar a Venezuela para poner a un títere como presidente de aquel país y apropiarse de sus recursos naturales, pero también vemos cómo el pueblo se ha unido y se ha comprometido a defender a su patria hasta el último soldado y hasta la última gota de sangre.
¿Cuál es el resultado? Que los yanquis no se han atrevido a entrar, así como tampoco han podido entrar a Cuba. En conclusión, el llamado, compañeros y amigos, es que la unidad del pueblo es una fuerza tal que puede levantar y hacer triunfar a una pequeña colonia como El Refugio, pero también puede levantar y hacer triunfar una nación entera por más que su enemigo sea el propio imperio estadounidense.
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