MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

¿Demandas “genéricas” o un gobierno inoperante?

image

• Más de 900 estudiantes exigen atención a carencias escolares y mayor seguridad en sus planteles

Gobernar un municipio no se limita a administrar el día a día; implica, fundamentalmente, sembrar para el futuro. Sin embargo, en Chimalhuacán, el futuro parece estar en lista de espera.

La educación digna de los jóvenes se ha convertido en una asignatura pendiente para una administración que suele mirar hacia otro lado cuando las demandas provienen de las aulas.

Ignorar a 900 jóvenes organizados y menospreciar sus exigencias es un grave error de cálculo político pero, sobre todo, es una injusticia social.

El reflejo más nítido de este abandono se vivió el pasado viernes. No fueron promesas políticas las que inundaron las calles, sino la voz de más de 900 estudiantes de la Federación Nacional de Estudiantes Revolucionarios Rafael Ramírez (FNERRR). 

Jóvenes de secundaria, preparatoria y universidad marcharon con una consigna clara: exigir servicios básicos, infraestructura digna y seguridad para sus planteles. 

No piden lujos; piden las condiciones mínimas indispensables para poder estudiar sin que el techo se les caiga encima, se enfermen por la falta de agua o el camino a la escuela se convierta en una zona de peligro.

Es lamentable que, ante este reclamo legítimo, la respuesta institucional sea el desdén. Desde la Secretaría de Gobierno se ha minimizado la protesta bajo el cómodo y burocrático argumento de que las demandas de los jóvenes son muy “genéricas”. Calificar de esa manera las necesidades escolares es un acto de profunda soberbia y ceguera política. 

¿Qué tiene de “genérico” pedir agua potable para los baños, aulas techadas o luminarias públicas para que los estudiantes no sean asaltados al iniciar o salir del turno?

Lo que la autoridad llama “genérico” es, en realidad, el catálogo de las carencias más elementales que ellos mismos han sido incapaces de resolver. 

Con esta retórica, la Secretaría de Gobierno sólo intenta desviar la atención de su propia ineficiencia, desechando de tajo y sin escrúpulos los derechos de la comunidad estudiantil. La nula atención no es entonces un problema de presupuesto, sino una alarmante falta de voluntad y sensibilidad humana.

La marcha del viernes no fue un esfuerzo aislado. Contó con el respaldo de la ciudadanía que se encuentra agobiada por el estado en que se encuentran los servicios públicos en el municipio o la falta de ellos. 

El apoyo de los ciudadanos a la movilización no es un asunto menor; evidencia que la demanda estudiantil cuenta con arraigo y estructura, y que la cerrazón oficial sólo conseguirá elevar el tono de la protesta.

¿Qué espera la autoridad municipal para abrir las puertas a un diálogo serio? Ignorar a 900 jóvenes organizados y menospreciar sus exigencias es un grave error de cálculo político pero, sobre todo, es una injusticia social.

La juventud de Chimalhuacán ya demostró que no está dispuesta a quedarse cruzada de brazos mientras su derecho a una educación digna se diluye entre la indiferencia oficial. 

Es hora de que el gobierno municipal baje de su pedestal, escuche las demandas de la FNERRR y entienda que atender a los estudiantes no es un favor, es su obligación más elemental. De lo contrario, las calles de Chimalhuacán seguirán siendo el aula principal donde estos jóvenes se vean obligados a protestar.

0 Comentarios:

Dejar un Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *

TRABAJOS ESPECIALES

Ver más

FOTO DEL DÍA