MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

¡Aquí se encendió la Antorcha!

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El movimiento de 1968, en México, fue sin duda un parteaguas importante en las luchas estudiantiles no solo de nuestro país. Fue ésta la batalla que, con sus matices, pudo demostrar por un lado el impacto del movimiento popular en la sociedad mexicana y, por el otro lado, la fiereza del Estado, contra aquellos, los que a sus intereses afectan.

En la ahora Universidad Autónoma Chapingo, una pequeña célula de hombres que la virtud y la gracia presta una vez cada centenar de años, creó lo que más tarde sería un proyecto de nación en favor de los más humildes del país.

La entonces Escuela Nacional de Agronomía, otorgaba el título de “Mayordomo inteligente “ a los egresados de sus filas que ofrecían su fuerza de trabajo a los hacendados que por aquél entonces usaban la unidad de producción en el país: la tierra, como herramienta para ser explotada por manos ajenas y así obtener ganancias.

Hacía falta, pues, que en una universidad, única en el país con el carácter científico para potenciar el uso del suelo mexicano, se pudiera tener, a su vez, un carácter verdaderamente popular. No, los agrónomos que salían de la ENA no podían regresar a las haciendas, sino revolucionar la forma en la que se cultiva y cosecha en el país y se atiende a la agricultura. Pero, al mismo tiempo, que estos grandes revolucionarios pudieran regresar al pueblo y entregar esos conocimientos para impactar en el suelo, para potenciar la economía del país, pues sin duda la brecha entre el campo y la ciudad, en México, sigue siendo abismal.

Ya evolucionando... algunas especialidades como zootecnia, agroindustrias o parasitología agrícola, eran asediadas por empresas extranjeras que esperaban que las mejores cabezas del país pudiesen prepararse pero no para regresar al pueblo, sino para emplearse en sus empresas y que esas mentes maravillosas sirvieran al capital extranjero.

La creación del proyecto que transformaría la ENA en UACh, fue encabezada por Aquiles Córdova Morán que, con Antorcha prometeica vistió de esperanza al pueblo, que tanto la necesitaba. Y con un programa verdaderamente científico, atendiendo a la realidad del país en ese momento y de acuerdo con las circunstancias y condiciones a la sazón del México de entonces, creó el proyecto que haría que la Universidad Autónoma Chapingo, hoy cuente con los servicios asistenciales, con el intercambio al extranjero, con los diferentes departamentos, con la matrícula ampliada hacia el sector indígena, con sus becas, con la eliminación de las novatadas, con su internado, etc. 

Esos servicios que tanto apoyan a los jóvenes que tienen la intención de superarse y que cuentan con tan pocos recursos, fueron gracias al trabajo que Aquiles Córdova Morán inició no sólo ante la cámara de diputados, en aquél entonces, sino ante oposiciones de alto peso, de quiénes no creyeron conveniente que en una universidad de carácter agrónomo se educara a quiénes del suelo viven y trabajan. Uno de los puntos más importantes que planteaba el proyecto UACh, fue la creación de un grupo de estudiantes y maestros que se enfocaran en la traducción de las circunstancias del momento y el país para poder enfocar los estudios aquí dados en virtud de las necesidades sociales del momento y una estructura política en la que los representantes de la institución son elegidos en plenaria y es esta, la máxima instancia y representación institucional.

Cuando la bandera del logro se alzó, los enemigos del progreso se vieron obligados a realizar acciones viles para poder robar el triunfo de los humildes, y el asedio, las agresiones, las calumnias ¡el ejército!, vieron la luz en la universidad con el fin de acabar con la lucha que habían encabezado los compañeros militantes del partido de los humildes del país. Aquí, quisiera preguntar queridos compañeros ¿Para qué está el ejército?, ¿Ante quién debe enfrentarse el ejército?, ¿Ante los ciudadanos de un pueblo o ante otros a su talla, nivel y armamento?, ¿Quiénes eran los interesados en que el proyecto UACh no se ejecutara, que tenían, incluso el poder del ejército para querer acallar a los revolucionarios?

Quisieron apagar una llama, soplando fuerte como el cuento popular y, sin embargo, entre las brasas, esta llama se avivó y se volvió incendiaria. Al verse detenidos, un instante por manos de los más grandes canallas del país, en Tecomatlán, en 1974, y haciendo las adecuaciones necesarias, el Movimiento Antorchista empezaba a encenderse en el seno del pueblo. Sólo un grupo que apenas podía contarse con los dedos de las manos, lograron edificar lo que hoy en día es la organización más grande y mejor estructurada del país, quisieron apagar la llama cuando apenas brotaba pero no hicieron más que avivarla y hoy, luce fulgurosa y ardiente ante la vista de los humildes de México.

Reza así, la página de búsqueda de datos más popular del internet “A principios de los años setenta, un grupo de profesores y estudiantes de la Escuela Nacional de Agricultura (ENA) encabezó un movimiento en defensa de una universidad nacionalista, que tuviera como propósito fundamental ayudar al campo y a los campesinos mexicanos a resolver su problemática de elevar su producción y, en consecuencia, su nivel de vida. 

Luchaban por una universidad popular, que garantizara que entraran a estudiar los hijos de gente de escasos recursos económicos. Aquiles Córdova Morán, ahora dirigente nacional del Movimiento Antorchista y en ese entonces profesor de la escuela, dirigía al grupo que luchaba por la transformación de la ENA en Universidad; participó activamente en la elaboración del “Proyecto Universidad Autónoma Chapingo” (Proyecto UACh) hasta que el movimiento logró que la Cámara de Diputados lo aprobara y se publicara la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma Chapingo en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1974”. Y tiene razón, sin embargo, la continuidad de ése proyecto es hoy, el Movimiento Antorchista Nacional.

¡Qué orgullo, el de los chapingueros, al saber que ése suelo que hoy pisan es fruto de una lucha real, objetiva, congruente y que aún no termina, por la liberación del pueblo mexicano y que todo cuánto hoy se tiene en la UACh, es producto de esa lucha que aún busca la victoria final!
 

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